¿No os habéis quedado nunca mirando a un punto fijo y habéis pensado lo rápido que pasa el tiempo?
A menudo, me dedico a recordar todas esas cosas que ya pasaron. A veces no me puedo creer que hayan pasado años de esos momentos, es como si el tiempo me dijese que todo tiene un fin, todo acaba marchitándose en un mundo donde has venido para bailar por los minutos y segundos sin darte cuenta de lo importantes que cada uno de ellos son, desperdiciándolos con el pensamiento de que hay muchos más minutos y segundos como esos y que se volverán a repetir.
Estamos y estaremos eternamente equivocados el ser humano, porque hay muy buenos momentos, sí, y precisamente lo que un momento hace que sea bueno es que es irrepetible, que no habrá otro igual. Y muchas veces en vez de vivirlo nos dedicamos a dejar que pase sin más, y eso es un grave error.
Sólo cuando los años pasan te das cuenta de esto y añoras aquellos momentos que pensabas que volverían a ocurrir y nunca más volvieron a suceder.
Para mí el concepto de felicidad, es un concepto demasiado difícil como para poder encontrar palabras que lo puedan definir. Pero si brevemente tuviera que definir lo que es la felicidad, supongo que lo definiría así:
"La felicidad se compone de momentos buenos, inolvidables, momentos que merecen la pena."
Nadie, en mi opinión, llega a ser feliz del todo. Supongo que todos tenemos nuestros "demonios" por ahí escondidos y a la luz, o no, ahí se hallan, en nuestro interior. Por eso hay que guardar en nuestra memoria como un gran tesoro esos momentos en los que nos han arrancado una sonrisa, esos momentos que no volverán nunca más y que sólo nosotros los hemos vivido.
Por eso, lo único que se me ocurre, es coger mi
boli y mi papel, aferrarme a ellos, escribir y ser feliz con ello.
"Para algunos, vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos y yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge en el último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente".
A menudo, me dedico a recordar todas esas cosas que ya pasaron. A veces no me puedo creer que hayan pasado años de esos momentos, es como si el tiempo me dijese que todo tiene un fin, todo acaba marchitándose en un mundo donde has venido para bailar por los minutos y segundos sin darte cuenta de lo importantes que cada uno de ellos son, desperdiciándolos con el pensamiento de que hay muchos más minutos y segundos como esos y que se volverán a repetir.
Estamos y estaremos eternamente equivocados el ser humano, porque hay muy buenos momentos, sí, y precisamente lo que un momento hace que sea bueno es que es irrepetible, que no habrá otro igual. Y muchas veces en vez de vivirlo nos dedicamos a dejar que pase sin más, y eso es un grave error.
Sólo cuando los años pasan te das cuenta de esto y añoras aquellos momentos que pensabas que volverían a ocurrir y nunca más volvieron a suceder.
Para mí el concepto de felicidad, es un concepto demasiado difícil como para poder encontrar palabras que lo puedan definir. Pero si brevemente tuviera que definir lo que es la felicidad, supongo que lo definiría así:
"La felicidad se compone de momentos buenos, inolvidables, momentos que merecen la pena."
Nadie, en mi opinión, llega a ser feliz del todo. Supongo que todos tenemos nuestros "demonios" por ahí escondidos y a la luz, o no, ahí se hallan, en nuestro interior. Por eso hay que guardar en nuestra memoria como un gran tesoro esos momentos en los que nos han arrancado una sonrisa, esos momentos que no volverán nunca más y que sólo nosotros los hemos vivido.
Por eso, lo único que se me ocurre, es coger mi
boli y mi papel, aferrarme a ellos, escribir y ser feliz con ello.
"Para algunos, vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos y yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge en el último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente".

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