
¿Sabéis qué?
Me encanta tumbarme a la sombra de un árbol en el césped más abundante y verdoso. Sentir la brisa que me brinda frescor en el más ardiente calor y sentir como todo a mi alrededor se torna para volverse de unos colores más vivos. Que la música me envuelva en un sonido refrescante y ardiente a la vez, no saber distinguir entre la vida o la muerte, el estar o no estar, tener la sensación de que el tiempo se para y sentir que todo a mi alrededor me envuelve en una nueva atmósfera donde el aire pesa pero aún esa nos hace sentir relajados como con la sensación de que suaves calambres que terminan por convertirse en meros escalofríos por todo nuestro cuerpo.
Estar caminando por un mundo donde todo el mundo se para a mirarte porque todo ser mira a todo ser porque todos somos extraordinarios, distintos...
Esas ganas de ponerte a bailar en la calle con las personas que estén en ella y me digan que solo yo llevo el ritmo, que me sale de dentro, ese ritmo que hace que los humanos andemos,hablemos, es decir que vivamos. Que vivamos en armonía porque todos a pesar del color de la piel, del pelo, de los ojos, a pesar del lugar de origen, su religión, al fin y al cabo somos todos iguales deberíamos vivir en armonía porque nosotros en si no deberíamos destruirnos unos a los otros por un mero interés de algo eso es muy triste. Pero bueno eso es lo que me encanta imaginar que todos estamos bailando con luces de colores donde todos los ciudadanos lo hacemos porque somos felices.
me encanta mirar al frente y ver todo como si estuviera en una nube, en una nube contigo, desnudos viendo en el horizonte la luna las estrellas y mirar abajo y ver el amar, el mar con sirenas deleitándonos con sus cánticos emocionantes llenos de melodías sabrosas.
Sí, sabrosas ya que son tan perfectas que hacen que a un hombre se le quite el hambre.
Ahora disfruto de tu cara, te doy caricias veo los rayos que desprenden tu mirada y sí, todo desde la nube, me das un beso y entonces sigo viéndolo todo con esos colores intensos y y esos ojos como la hierba me persiguen y me llevan otra vez al cielo para hablarle a la luna.

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ResponderEliminarDebido a su tono positivo, esta entrada se ha convertido en una de las que más me ha gustado de tu blog.
ResponderEliminarHay veces que conviene mirar al mundo real y darte cuenta de la realidad, por mucho que ésta te duela. La realidad puede ser algo que te disguste. No obstante, lo mejor es afrontarla por mucho qu duela, ya que si no nos enfrentáramos a ella, el hombre sería un ser pasivo que al final se convertiría en algo como un vegetal que se dejaría manipular por cualquiera, ¿no crees?
Y, aunque muchas veces nos llevamos disgustos con esa realidad, también hay que saber disfrutar y valorar de la vida propia de cada uno; de las cosas buenas que te pasan,; de tus amigos, de tu novio, de tu familia...
Si, la verdad es que yo debería ser más positiva y guardar solo los buenos momentos y los malos eliminarlos :D
ResponderEliminarComo Nietzsche dice la felicidad está en la capacidad de olvidar.
Y estoy de acuerdo contigo en lo de que si no nos enfrentáramos a la realidad seriamos seres pasivos y sin sentido...
''Si no tienes buenos recuerdos del pasado puedes crearlos: crearlos en el presente para el futuro'' Recuerdalo ;)
ResponderEliminar:O precisamente esa frase es la que me falta a mi entrada :)
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