miércoles, 19 de diciembre de 2012

Ojalá me quieras libre.


¿Has visto a un árbol sonreír?
Quizá no, porque lo que un árbol espera es su muerte, cada día con más incertidumbre, que crece como las malas hierbas que florecen a su alrededor.
Hoy no voy a hablar de un árbol cualquiera, sino de un árbol con nombre y apellidos.
Las máquinas parecían cada día estar más cerca de él agobiando la mente del árbol. Él se preguntaba porqué ese afán de talarle a él y sus compañeros. Porque cortar y, con ello, hacer desaparecer sus sólidas raíces, su tronco solemne y sobrio y sus frondosas y verdes hojas que albergan tanta felicidad entre esas aves que vuelan despreocupadas para acabar descansando en esa cama de hojas.
El árbol, triste, veía todos los días caer a sus compañeros, que sin hacer nada por sus vidas, eran exterminados del plano terrestre.
Con ayuda de los pájaros, el árbol, se talló en la corteza el símbolo de la paz y como símbolo de fortaleza y libertad, los pajarillos que más frecuentaban sus ramas, le hicieron una muralla de nidos.
Todos los arboles, que se daban por muertos, estaban perdiendo sus hojas por la tristeza que inundaba sus raíces. Nuestro árbol, era el único que no dejaba de luchar por lo que quería: Seguir ahí cobijando a los animales dándoles de comer de sus mejores frutos y regalándoles un pedacito de su propia vida.
Llegó el día en que las máquinas le arrancarían el corazón cortándole las ramas destruyendo y echando a perder no sólo su vida, sino la del resto de animales.
Ya avanzaban las máquinas sin piedad y cuando empezaron a clavar el crudo acero en su corteza, el árbol gritaba tan fuerte la palabra LIBERTAD que fue escuchado por todos los árboles que habitaban el planeta. Sí, lo último que gritó el árbol fue libertad y, en sus últimos segundos de vida, fue feliz al ver que había logrado lo que él más quería: Luchar por él y sus más allegados los animales dando su propia vida por lo que él creía fuerte en su mente.




4 comentarios:

  1. Lucy es hermoso, se nota que tenes sentimientos a la hora de expresarte, aunque yo sé notar las cosas y ese árbol es una persona real, con sentimientos muchos más fuerte y reales.

    ResponderEliminar
  2. Intento expresarme lo mejor posible y has adivinado, la mayoría de mis entradas, exceptuando unas pocas, soy yo. Todas las metáforas y esas cosas en realidad soy yo.

    ResponderEliminar
  3. Pues lo haces muy bien sinceramente. Sabía que no me equivocaba, no te conozco demasiado pero tengo un gran don del cual leyendo, puedo ver como se sentía esa persona mientras lo escribía o si se trata de esa persona o bien, de un objeto o ser vivo, como en el caso de este arbolito.

    ResponderEliminar
  4. Ey, pues ese es un buen don. Eso significa que le pones atención a lo que lees y es muy importante.
    Gracias... espero mejorar con el paso del tiempo :)

    ResponderEliminar