A todo el mundo le
gustan los helados. ¿A quién no?
Es verdad que soy una
adicta a ellos, ya que una vez que empiezo a comerme uno me comería todos los
que pudiera, es algo de lo que nunca me canso.
La verdad es que me da
igual que estemos en invierno o en verano, yo me los como igual... y si hace
frío ya me pondré una chaqueta ¿no?
Si soy sincera el único
momento feliz que puedo pasar en un verano es mientras que me como mi helado.
Todos mis veranos desde hace unos años han sido el más grande de los infiernos
la verdad, y este no va a ser menos...
Me encanta saborearlo y
notar cómo me refresca todo el cuerpo. A veces hasta me dan escalofríos de la
sensación tan buena que me hace sentir un simple tropezón de chocolate en mi
helado.
Es como si el tiempo se
parase para que su sabor inconfundible y mi cuerpo se fundan en un mar de
sensaciones producidas por la irrealidad y locura que se produce cuando el
helado se derrite en mis labios haciéndome sentir uno de los placeres
más grandes que pueda llegar a sentir.
Ese momento en que ese
dulce frío entra en contacto con mi paladar, ese momento en el que lo estás
saboreando y notas que necesitas más y más dosis, esa sensación de pena que
entra cuando se te ha acabado, eso es lo que me produce a mí un helado.
¿Para mí que significa
un helado? Desde luego algo más que un postre. Es ese empujón a la felicidad de
un día nublado, el paso a la positividad de un día negativo.
Quizá parezca una
idiota diciendo estas cosas de un helado, pero es que un helado es la pausa que
todos nos merecemos.


A mi también me gusta comer un buen helado en invierno, no lo puedo evitar, están buenísimos :D
ResponderEliminarSaludos!
Da igual la temperatura, el helado es un placer del que no se puede prescindir.
ResponderEliminarbesitos ^^
Siii que te gustaaan jajajaja
ResponderEliminardemasiado
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